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CAMPUS 2010 / Día 7

DIARIO DE UN CAMPUS (VII). BUENOS DÍAS, BUENOS DÍAS!!!!


Una instantánea de la excursión realizada en una selva llena de animales salvajes


Había una vez un grupo de chavales en una pequeña aldea conocida como El Espinar, que con un toque de luz y color comenzaban todas las mañanas. Hoy su rutina era diferente, cambiaron su alegre despertar oyendo las preciosas voces masculinas y graves de sus monitores aquí firmantes, por los leves susurros y golpes en las puertas de sus monitoras.

Así bajaron a desayunar esperando deseosos la bajada de sus amados monitores, que hicieron acto de presencia para darle su toque de luz y color, el que tanto les gusta entre mantequilla y mermelada, para finalizar el desayuno que bien les hizo falta durante la caminata planificada para este día.

Sobre las 10:30 nos disponíamos a empezar nuestro “paseo” por el monte, no sin antes afrontar un problemilla a la hora de vestirnos (un consejillo padres y madres, la moda de los calcetines no termina en los tobilleros, hay mundo mas allá), después de pegarnos durante un ratillo con ellos logramos partir como Marco y su mono en busca de su madre (la de Marco no la del mono).

Tras un rato de trayecto, nos encontramos una valla en la que destacaba un cartel informativo que así decía:

¡¡¡Cuidado, animales salvajes!!!, y un pensamiento ondeo la mente de los redactores, ¿cómo se han enterado que era hoy cuando veníamos?, aunque en realidad no vimos más animales que los que llevábamos de casa.

Una vez llegado a nuestro destino, una voz nos sobresalto a todos, era nuestro querido Morata que exclamaba a voz en grito ¡¡¡RAYOS Y CENTELLAS, me ha picado una avispa!!!. Si bien esto no suponía un problema a simple vista, nos faltaba un dato muy importante, Morata era alérgico a este tipo de bichos. Si, habéis leído bien, era alérgico porque ha fallecido, es broma simplemente quería bajar en coche y lo logró. Esta recuperación fue gracias a sus conocimientos de boyscout, ya que miccionó en su mano y posteriormente en la tierra para hacer barro.

Tras este leve susto comenzamos la bajada, no sin ver algún curioso piñazo, gracias piñas por esos momentos que nos otorgasteis con vuestra simple presencia en el suelo.

En un breve espacio de tiempo llegamos de nuevo abajo sanos y salvos y bastante más cansados.

En la comida degustamos una rica paella, que a nosotros nos apetecía especialmente, como buen a domingo correspondía. Para endulzar un poco más el día, de postre nos sirvieron un apetitoso helado.

Hoy tampoco tocaba ensayos, así que dejamos tiempo para que los chavales lo emplearan en mejorar su comunicación verbal, ya que como esta mañana ha dicho uno de los “animales salvajes”: ¡¡Hablar, nos hace personas!!
Como el sol apretaba y el calor se notaba en el ambiente, decidimos pasar una relajante, a la par que divertida, tarde de piscina, en la cual todo transcurría con total normalidad hasta que en la mente de un ilustrado, apareció una idea que iba a dar un giro inesperado en esta calma. Nos íbamos a transformar en una gamba gigante, formada por minigambas (y no lo decimos por nadie en especial), no sin un gran esfuerzo logramos nuestro objetivo, y toda la GAMBA se movía a la par para darle un efecto sorprendente para todos los asistentes (para el que no sepa de qué hablamos, que vea “Tonterías las justas” en Cuatro, a las 4).

Con una cena repleta de avioncitos y flanes bailados, nos preparamos para una gymkhana nueva, en esta ocasión nuestras piernas dejaban el protagonismo a nuestras olvidadas neuronas, así pudimos comprobar que necesitamos seguir estudiando, ya que si nuestra memoria no falla, Brasil, EEUU y Valencia no son países de Europa.

Firmado: LAS GRECAS (una rubia y una morena con la inestimable ayuda de Miguel y Marcos)

P.D. Como sabemos que habéis pasado un gran rato leyendo estos comentarios, esperad con ilusión e impaciencia el próximo numero de LAS GRECAS.

5/7/2010

 

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